Clásicos del Perfume (IX): Beautiful de Estee Lauder

Continuamos tras un parón de una semana repasando la historia de algunos de esos perfumes que, con el paso de los años, se han convertido en grandes clásicos del sector. Hoy es el turno de uno de los productos estrella de la firma neoyorkina Estee Lauder, Beautiful.

Treinta años después de lanzar al mercado su primera fragancia, Young Dew (1953), Estee Lauder dejaba para la posteridad un perfume que, aún hoy en día, sigue siendo uno de los perfumes más usados por las mujeres durante el día. Beautiful, que nació en plena efervescencia de los años ’80, es el clásico de clásicos de la famosa firma americana.

Cuenta la leyenda que Beautiful es un homenaje de Madame Lauder a su propia boda y, de manera más general, a los grandes momentos que marcan la vida de las personas. El nombre del perfume, según esa misma leyenda, deriva de la exclamación de una de las amigas de Madame Lauder: «Oh, it`s beautiful!».

Beautiful de Estee Lauder es el perfume de las mil flores. Un tierno ramillete de lirios y rosas, caléndula y flores de azahar…todo ello envuelto en una base amaderada e iluminado con un toque de cítricos, lo que la convierten en una fragancia elegante, extrovertida, romántica  y sensual.

Clásicos del perfume (VIII): Poison de Dior

Clásicos del Perfume (VIII): Poison de Dior

Continuamos con nuestro repaso a los clásicos del perfume, esas fragancias que marcaron época y que muchos años después siguen dando que hablar. Nos quedamos hace un par de semanas en los años ’70 de la mano de Eau de Rochas. Hoy viajamos hasta 1.985, el año que vio nacer a Poison de Christian Dior.

Poison se convirtió en todo un éxito de ventas tras su lanzamiento al mercado en 1.985. Era el primer perfume de la firma que no llevaba asociado el nombre de su fundador, Christian Dior. Desde el principio, la marca buscó con Poison provocar a través de un impacto dramático. Y, a juzgar por los resultados, lo consiguieron. Un perfume misterioso, turbador, enigmático, que no deja indiferente a nadie.

La fragancia, creada por el perfumista Édouard Fléchier, destaca por su carácter oriental, fruto de una alquimia entre notas picantes, florales y ambarinas, combinadas con las notas sensuales de la miel y el almizcle, que dan como resultado un perfume cautivador, arriesgado e inolvidable.

El frasco, en forma de manzana, remite a la idea del bien y del mal. Del amor y del odio. Fue creado por uno de los grandes maestros critaleros del siglo XX, Maurice Marinot, conocido por las formas de sus creaciones, la riqueza de sus colores y el espesor de sus cristales. El color amatista impregna de misterio a este envase coronado por un tapón dorado.

Hoy en día también se pueden encontrar las versiones Pure Poison e Hypnotic Poison.

Clásicos del perfume (VII): Eau de Rochas

Tras nuestro viaje a los ’90 en búsqueda de los inicios de Calvin Klein One, hoy volvemos al pasado, concretamente a los años ’70, para encontrarnos con otro de esos clásicos intemporales que ha capeado a las mil maravillas el paso del tiempo. Hablamos de Eau de Rochas (1.970), que tiene en una de nuestras españolas más internacionales, Maribel Verdú, su última imagen.

La firma Rochas nace en 1.931, cuando Marcel Rochas, un joven parisino de 22 años, crea en su propia casa un taller de costura. Le bastaron seis años para convertirse en un icono de la moda capaz de capear como ninguna otra marca la crisis provocada por la Segunda Guerra Mundial.

Ya rozando los 40, Marcel conoció a Helene. Pronto se casaron y se convirtieron en inseparables. Un binomio perfecto tanto a nivel personal como profesional. Helena era la musa de Marcel y también su mano derecha en los negocios. Tanta felicidad se vio rota por la repentina e inesperada muerte de Marcel a los 53 años. Helene se hizo cargo de la empresa con sólo 28 años, convirtiéndose en la directiva más joven de Francia.

16 años más tarde, en 1.971, Helene decidió vender Rochas por 40 millones de dólares. Antes de irse y abandonar la que había sido su casa, dejó para la posteridad  su última colaboración con el perfumista Nicholas Mamounas, Eau de Rochas, un perfume que desde 1.970 hasta la actualidad ha mantenido la fidelidad del público femenino. Hoy, además de la versión clásica, se comercializan las versiones Les Cascades, Fraiche y Sensuelle.

Clásicos del perfume (VI): Calvin Klein One

En nuestro repaso semanal a los clásicos del perfume hoy damos un salto en el tiempo. Pasamos del 1.968 de Agua Brava de Puig a 1.994. Turno de un perfume más contemporáneo que año a año, sobre todo en los meses de verano, se ha ganado la fidelidad de l@s amantes del perfume. Turno de Calvin Klein One (1.994).

Se dice que Calvin Klein quería crear un perfume para la generación de su hija, la conocida como Generación X, marcada por una escasa distinción entre la ropa de mujer y de hombre, por los vaqueros rotos, los sueters anchos y las camisas de leñador. Calvin Klein ha explotado y mucho ese lado unisex de la fragancia a través de sus campañas publicitarias.

Según datos que nunca se han podido confirmar, Calvin Klein One vendía en su punto más algido hasta 20 frascos por minuto. Una facturación de 90 millones de dólares al año sólo por una fragancia que ha hecho de su espíritu unisex y de la igualdad máxima entre hombres y mujeres su punto fuerte.

Calvin Klein One es una esencia ligera y relajada, pensada para ser usada mucho. Simple y minimalista. Luminosa y sensual. Unas notas de salida marcadas por la bergamota, el cardamomo, la piña y la papaya. Un corazón de jazmín, rosa, violeta y nuez moscada. Y una salida de dos nuevos almizcles mezclados con ambar. Frescor veraniego y atemporal.

Clásicos del perfume (V): Agua Brava de Puig

Hasta ahora, en este repaso a los perfumes más emblemáticos y con más historia, nos hemos centrado en fragancias femeninas. Hoy, entre los clásicos del perfume, rescatamos una fragancia que, como su empresa, desprende aroma a Mediterráneo. Hablamos de Agua Brava, el clásico de Puig.

Corrían los primeros años de la posguerra (1.941) cuando el empresario Antonio Puig Castelló fundó en Barcelona la empresa Puig. 27 años más tarde, en 1.968, llegaba al mercado la más mítica de sus fragancias, Agua Brava. Desde entonces, la multinacional catalana no ha dejado de crecer y marcas como Carolina Herrera, Nina Ricci o Paco Rabanne pertenecen al gigante grupo Puig.

Un año más tarde del lanzamiento de Agua Brava, Puig ponía a la venta Azur de Puig. Estas dos fragancias han sido las más vendidas de la empresa durante décadas. La influencia de Agua Brava en el mercado fue tal que durante veinte años este perfume se convirtió en el patrocinador oficial de la Copa del Rey de Vela que todos los años se celebra en Palma de Mallorca.

Agua Brava es un perfume fresco y marítimo, con notas de salvia, laurel, lavanda, musgo y sándalo. Un perfecto embajador para el Mediterráneo que le vió nacer.

Clásicos del perfumes (IV): Miss Dior

Buscador de productos

[instagram-feed]